VIDEOVIGILANCIA / PREGUNTAS FRECUENTES
El uso de marcas de agua ("watermarks") como sistema de protección es casi tan antiguo como la fabricación de papel. Durante cientos de años, cualquiera que poseyera o fabricase un documento u obra de arte valioso/a lo marcaba con un sello de identificación o marca de agua, no sólo para establecer su propiedad, origen o autenticidad, sino para desalentar a aquellos que pudieran intentar robarlo o falsificarlo.
Las propias características de la información digital (facilidad de réplica, facilidad de transmisión y uso múltiple, facilidad de tratamiento y modificación, equivalencia de las copias digitales, etc.) facilitan la agresión contra los derechos del propietario de dicha información, lo que hace necesaria la existencia de un sistema de protección potente. Por todo esto se ha expandido el concepto de marcas de aguas al mundo digital, incluyendo impresiones digitales inmateriales utilizadas para autentificar la propiedad de una información digital y servir en la defensa de los intereses de dicha propiedad.
Su objetivo principal es poner de manifiesto la manipulación ilícita, por eso las técnicas de marcas de agua son utilizadas para la autenticación de que el original no ha sido falsificado y son un requisito indispensable cuando las grabaciones se quieren aportar como prueba en cualquier tipo de reclamación.